Saltar al contenido Faltan 33 días para las elecciones generales del 29 de noviembre
datosclaros de Lluís Ridao

Flechas para moverte, Intro para abrir, Esc para cerrar.

Verifica tú mismo · la caja de herramientas

La regla de todo este proyecto: no te fíes de mí ni de nadie — comprueba. Esta página no te da conclusiones; te da el método para que las saques tú. Es lo mismo que hemos hecho en cada tema: ir a la fuente, mirar el nivel de prueba y no confundir un hecho con un plan.

Por qué importa. En el eje España–Marruecos circula de todo: datos ciertos, opiniones legítimas y bulos puros. La diferencia no la marca quién lo dice ni cuántos lo comparten, sino si se puede comprobar. Aquí tienes cómo.

Los pasos, uno a uno — cómo comprobar una noticia

1 · Ve a la fuente original

Clave

Un pantallazo no es una prueba. Busca la fuente primaria: el documento, el vídeo entero, la nota oficial. Recuerda el caso del tuit de Trump: el pantallazo era de una cuenta de comentarios, pero al ir a la fuente… el fondo se confirmaba. A veces sale falso, a veces cierto. El hábito es el mismo.

2 · Comprueba quién lo dice

Contexto

¿Es la cuenta oficial o una de parodia/"comentarios"? ¿Es un medio o un anónimo? ¿Un documento del Estado o la opinión de un tertuliano? No para descartar por quién habla, sino para saber cuánto pesa lo que dice.

3 · Distingue documento de opinión

Rigor

No es lo mismo una ley que el informe de un comité; ni un dato oficial que un titular. El informe del Congreso sobre Ceuta y Melilla es real, pero es lenguaje de comité, no un reconocimiento de soberanía. El matiz lo es todo.

4 · Cuidado con "el hilo"

Trampa

El bulo más difícil no inventa hechos falsos: coge hechos reales y sueltos y los cose como si fueran un plan secreto. Cada pieza puede ser cierta y el "plan" que las une, falso. Analiza cada hecho; desconfía del guion único que lo explica todo.

Los errores típicos — las trampas de siempre

Cinco atajos mentales que engañan

Guía

· Correlación ≠ causa. Que dos cosas pasen a la vez no significa que una cause la otra.
· Ausencia de prueba ≠ prueba. "No se ve nada raro" no demuestra un complot; un hueco de información es solo eso.
· Apelar a la emoción. Si algo te indigna al instante y te pide compartir ya, desconfía: así se propaga el bulo.
· El dato que no cuadra con el ruido. Cuando se habla muchísimo de algo cuyo dato oficial no ha cambiado, hay relato.
· Cherry-picking. Elegir solo los datos que te dan la razón y callar el resto. Mira siempre la serie completa.

Ponte a prueba — ¿hecho, opinión o bulo?

Lee cada afirmación y clasifícala. Al pulsar verás si aciertas y por qué. Son casos reales de este dosier.

Aciertos: 0 / 0

Dónde comprobar — verificadores y fuentes oficiales

Un truco extra: para las imágenes, usa la búsqueda inversa (Google Images, TinEye): a menudo una foto "de ahora" resulta ser de hace años o de otro país. Y ante la duda, mira la sección Conspiración y la Metodología de este dosier.

La idea final. Verificar no es ser desconfiado ni cínico: es respetar la verdad lo bastante como para comprobarla. Dudar es sano; afirmar sin prueba, no. Este proyecto no te pide que creas: te pide que compruebes — empezando por lo que dice él mismo.